ESCULTURAS 8.8
INTRODUCCIÓN A LA OBRA ESCULTÓRICA

Somos unos productores vocacionales que utilizamos la escultura -organismo espacial- como medio de expresión de nuestras inquietudes. Lo que pretendemos en la obra es adquirir un conocimiento natural de los principios de orden y desarrollo de la realidad,  que está en los fundamentos de la naturaleza y de su interacción en el medio donde se sitúan los objetos sensibles -apertura del espacio desnudo-.


Intentamos conocer las ideas y reproducir los sentimientos de la mente en los procesos de captación y organización que intervienen en las operaciones mentales para entrelazar el pensamiento -lugar del conocimiento- y la inspiración –emoción estética-, forjándose un nuevo lenguaje –escultura- de exploración del espacio dentro de las múltiples interrogantes que nos plantea el infinito -espíritu de la naturaleza-. Trabajamos con el espacio -eterno océano- porque entendemos que es el lugar de las ideas y las sensaciones, y pretendemos acercarnos a algunas de las reglas del trasfondo multidimensional que éste posee.

En la concepción de la obra hay una primera etapa intuitiva de exploración del pensamiento -misterio esencial-, accediendo al lugar de lo desconocido, cómo construir el vacío del vacío razonando geométricamente el espacio. Modelamos primariamente la idea matriz, contenido básico, que cristaliza en la percepción del espacio interior de los estados transparentes -unidad dentro de la variedad-, carácter fronterizo de la transición del agua al aire.


De un campo vivo de energía y polaridad se revela sin ser totalmente desvelado un punto de luz que dibuja con un sutil hilo unas líneas elementales que se articulan en estructuras mínimas que configuran formas puramente geométricas, y constituyen un sistema de escritura tridimensional -lenguaje propio- con capacidad de transformación -metamorfosis- en donde cada parte contiene al todo -autosemejanza-.

Durante el proceso de creación, la obra nos dicta los pasos con el uso de la geometría espacial en gravedad cero. Influidos por las teorías matemáticas, en la siguiente fase utilizamos  la geometría fractal como base en el proceso de movimiento y crecimiento en unión con la geometría euclídea  para crear unidades de evolución orgánica de la forma a partir de directrices sencillas (cubo, cuadrado, línea recta, sistema de referencia horizontal-vertical, etc.); estructura de fuerzas que trasmiten su particular combinación de calma y tensión a un sistema lógico y en desarrollo -matrices conjugables- en dilatación y contracción. La obra fija un orden espacial sobrio y elemental de módulos en equilibrio y armonía.

La ubicación de las esculturas en el espacio expositivo se sitúa en interrelación con la geometría de orden superior que sirve para la creación de las obras. Así, dicho orden geométrico de mayor escala y fractal configura las posiciones de las esculturas, generándose la conjunción entre el espacio total ideal, representado en el boceto, y el espacio real en el que se encuentra el espectador, al que se le invita a penetrar en el conjunto de la obra en un diálogo experimental que despierta un sentimiento interactivo, según su estado de conciencia en la contemplación de los múltiples ritmos que se forman en el vacío. Así, la  fisonomía  de la obra vincula lo esencial de la estructura en el espacio y la forma entre la nada y lo continuo y transitable para estimular a la visión a través del análisis de su figura.

Entendemos al número como una de las fuentes de la forma, aún sabiendo que ni el número ni la forma se pueden definir totalmente porque tienen componentes irracionales –búsqueda de lo intangible-. El número que usamos es el 8 como primera unidad de medida espacial, entendiéndolo  como un ente del plano espiritual que desciende al plano material configurándose en el cubo.


Utilizamos el cubo como una forma de orden y ocupación-desocupación racional de la materialización del espacio. Partiendo de los 8 vértices del cubo y uniéndolos en su mínima envolvente capaz se configura la singular forma que se usa en el desarrollo de las esculturas en el crecimiento fractal de módulo 1.1 a 8.8.


Escultura para emocionar estéticamente -diálogo íntimo-. Amor a la belleza de las formas puras, a las ideas y al número que entrelaza el plano visible con el invisible.


Alejandro Muñoz Miranda | José Manuel Darro

 




We are producers by vocation who use sculpture – spatial organism – as a means of expressing our concerns. What we seek in the work is to acquire a natural understanding of the principles of the organization and development of reality, which is in the foundations of nature and its interaction with the environment in which sensitive objects are situated—opening of the bare space.


We try to know the ideas and reproduce the feelings of a mind in the process of reception and organization in order to intertwine thought–place of knowledge--and inspiration –aesthetic emotion-, thus forging a new language-sculpture- to explore space within the multiple questions that the infinite–spirit of nature—sets before us. We work with space –eternal ocean—because we understand it as the place of ideas and sensations, and we seek to get closer to some of the rules of the multidimensional background it possesses.

The conception of this work consists first of an intuitive stage of thought exploration—essential mystery--, which accedes to the place of the unknown, or how to construct the emptiness of the vacuum by reasoning space geometrically. We first model the matrix-idea, the basic contents, which crystallizes in the perception of the inner space of transparent states—whole within variety—the border nature of the transition from water to air.


From a live field of energy and polarity, a point of light is revealed, but not entirely, which draws a few elemental lines with a subtle thread. These lines are articulated into minimal structures which make up purely geometric forms and constitute a system of three dimensional writing—language itself—with the capacity to transform– metamorphose—wherever each part contains the whole– self-resemblance. During the process of creation, the work dictates which steps we should take using spatial geometry in zero gravity. Influenced by mathematical theories, in the next phase we use fractal geometry* as a basis for the process of movement and growth along with Euclidian geometry to create units of organic evolution of the form from simple indications (cube, square, straight line, system of horizontal-vertical reference, etc.); structure of forces that transmit its particular combination of tension and calm to a logical system and in development – conjugable matrices—in dilatation and contraction. The work sets a sober and elemental order of modules in balance and harmony.


The placement of the sculptures in the exhibition space interrelates with the geometry of a superior nature which serves for the creation of the works. Thus, this fractal geometric order of a greater scale shapes the positions of the sculptures, generating the conjunction between the totally ideal space, represented in the model, and the real space in which the viewer finds him or herself. The viewer is invited to penetrate into the whole of the work in an experimental dialogue which awakens an interactive feeling, according to his or her state of consciousness when contemplating the multiple rhythms that are formed in the void. Thus, the work’s physiognomy connects what is essential of the structure in space and the form with nothingness and the continuous and passable in order to stimulate vision by means of an analysis of its figure.


We understand number as one of the sources of form, while knowing that neither number nor form can be defined entirely because they have irrational components—the search for the intangible. The number we use is 8 as a primary unit of spatial measure, undertanding it as a being from the spiritual plane that descends to the material plane taking the form of the cube.


We use the cube as a form of order and rational occupation-disoccupation of the materialization of space. Working from the 8 sides of the cube and uniting them in their minimal capable envelope, the singular form that is used in the development of the sculptures in the fractal growth of the module 1.1 to 8.8 is shaped.


Sculpture to move one aesthetically—intimate dialogue-. Love of the beauty of pure forms, ideas and the number that intertwines the visible plane with the invisible.